
El clima social en la zona arqueológica de Chichén Itzá se ha tornado crítico.
Elementos de la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) del Estado de Yucatán y de la Guardia Nacional (GN) implementaron un fuerte despliegue operativo en los alrededores del sitio prehispánico, bloqueando los accesos principales.
La medida se tomó tras el colapso definitivo de las mesas de negociación entre el gremio de artesanos de la comunidad maya local y las autoridades gubernamentales.
Los representantes de las comunidades indígenas manifestaron una desconfianza total hacia las propuestas de las autoridades institucionales (que involucran tanto al INAH como al gobierno estatal).
De acuerdo con los voceros del movimiento, los planes de reorganización de la zona apuntan a una estrategia encubierta para desojarlos y retirarlos de forma definitiva de los espacios donde han comercializado sus piezas durante décadas.
Los artesanos insisten en que los nuevos esquemas de ordenamiento no garantizan sus derechos laborales, sino que priorizan intereses comerciales de gran escala ajenos a los pobladores originarios.Impacto inmediato al turismo y la economía localLa escalada de las tensiones provocó afectaciones directas en la infraestructura clave construida en la periferia de la zona arqueológica. Las autoridades confirmaron el cierre por tiempo indefinido de:
El Centro de Atención a Visitantes (CATVI).El Gran Museo de Chichén Itzá (espacio inaugurado recientemente para albergar piezas de la región).Esta parálisis ocurre en un momento crucial de la temporada de afluencia turística, comprometiendo no solo el flujo de visitantes nacionales e internacionales que arriban desde Mérida, Cancún y la Riviera Maya, sino también el sustento directo de cientos de familias en comisarías aledañas como Pisté, cuya economía es enteramente dependiente de la actividad de la zona.Hasta el momento, los cuerpos de seguridad mantienen el cerco de vigilancia en la periferia para evitar enfrentamientos mayores, mientras el sector hotelero y turoperador ha expresado su preocupación por el impacto negativo en la imagen del destino.
