
Clara Rosales recibe críticas por entrega de lonas en zonas afectadas por lluvias al sur de Mérida.
Ciudadanos cuestionan acciones de la diputada durante emergencia por inundaciones.
La diputada Clara Rosales se encuentra en el centro de la polémica luego de que circularan imágenes de una visita realizada a colonias afectadas por las fuertes lluvias en el sur de Mérida.
Durante el recorrido, la legisladora acudió acompañada de personal de apoyo y fotógrafos para entregar e instalar lonas plásticas sobre viviendas con techos dañados. Sin embargo, la acción generó una ola de críticas en redes sociales, donde numerosos ciudadanos consideraron que la medida representa una solución temporal frente a un problema mucho más profundo.
Vecinos y usuarios de internet señalaron que cubrir techos con lonas no resuelve las condiciones de vulnerabilidad en las que viven muchas familias, especialmente durante la temporada de lluvias, cuando las filtraciones, inundaciones y daños estructurales se vuelven recurrentes.
Las críticas también se enfocaron en la presencia de cámaras durante la actividad. Diversos comentarios acusaron a la diputada de utilizar una situación de emergencia para proyectar una imagen positiva en redes sociales y medios de comunicación.“Las familias necesitan soluciones reales, no fotografías para campañas de imagen”, expresaron algunos usuarios en publicaciones relacionadas con el recorrido.El debate ha reabierto una discusión frecuente entre la ciudadanía: el papel que deben desempeñar los funcionarios públicos durante situaciones de crisis.
Mientras algunos defienden cualquier tipo de ayuda inmediata, otros consideran que los representantes populares tienen la responsabilidad de impulsar programas permanentes que atiendan las causas de fondo y mejoren las condiciones de vivienda de los sectores más vulnerables.Hasta el momento, la diputada Clara Rosales no ha emitido una respuesta pública respecto a las críticas generadas por esta acción.
La controversia continúa creciendo en redes sociales, donde ciudadanos cuestionan si las emergencias deben convertirse en escenarios para la promoción política o en oportunidades para implementar soluciones duraderas que beneficien realmente a las familias afectadas.
