
Auto termina en una piscina tras fuerte choque en Residencial Pensiones III
MÉRIDA.— Un automóvil terminó completamente sumergido en una piscina luego de derribar la barda de un predio particular en el fraccionamiento Residencial Pensiones III, en el poniente de la ciudad, tras verse involucrado en una colisión originada por el paso de un alto obligatorio. El aparatoso percance vial ocurrió cuando el conductor de un vehículo Ford Fiesta rojo, que transitaba sobre la calle 60, no respetó la señal de parada al intentar cruzar la calle 15, invadiendo la vía de preferencia e impactando a un automóvil de la marca MG que circulaba con paso libre.
El impacto inicial provocó que el automóvil Ford Fiesta diera un giro sobre su propio eje, quedando varado a mitad de la superficie de rodamiento de la calle 15. Por su parte, el conductor del vehículo MG perdió por completo el control de la dirección debido a la fuerza del choque, lo que ocasionó que la unidad se proyectara directamente hacia la banqueta de una vivienda de la zona.
El impacto contra el predio
Tras subirse a la acera, el auto MG derribó por completo una señal de nomenclatura vial y continuó su trayectoria sin control hasta impactar fuertemente contra el muro perimetral de la propiedad. La estructura de concreto cedió ante la fuerza del vehículo, permitiendo que la unidad atravesara la barda por completo y finalizara su trayecto dentro de la piscina del inmueble, la cual registró daños estructurales de consideración en sus bordes y revestimiento.
Intervención de las autoridades
Al sitio del accidente arribaron de inmediato agentes de la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) de Yucatán, quienes procedieron a realizar el cierre total a la circulación en dicho cruce vial para permitir las labores de las grúas y los cuerpos de emergencia. Paramédicos de la misma corporación estatal valoraron a los conductores involucrados en el percance y confirmaron que, de manera milagrosa, no se registraron personas lesionadas, quedando todo en cuantiosos daños materiales.
Las aseguradoras de ambos automovilistas se presentaron en el lugar de los hechos para iniciar el deslinde de responsabilidades y acordar el pago de los daños ocasionados tanto a los vehículos como a la infraestructura de la vivienda afectada.



