
Yucatán no está ajeno a los actos de humildad que empiezan a mostrarse ante la cercanía de la política.
Mientras algunos políticos hacen como que están trabajando, apoyando, incluso escuchando y sintiendo las necesidades de la gente, hay quienes hasta se vuelven cocineros o psicólogos, todo por seguir colgados del horario público.
Hay quienes nadie conocía, ni siquiera sabían que era su diputado, pero ya están saliendo de su madriguera, hablando de honestidad y queriendo engañar nuevamente a la gente.
Algunos de esos casos son el diputado federal fantasma, Venustiano Cocom, emanado de Morena, y la alcaldesa de Tixcacalcupul Cupul que ya se le empieza a ver en las comunidades, conviviendo con la gente más humilde, cuando después de casi dos años de estar en el poder solo ha mantenido en el abandono a su gente.Y así, conforme pasen los meses, empezar a salir más, que solo se acuerdan de la gente cuando ya están terminando en su cargo porque quieren brincar de otro puesto o seguir mostrando fuerza para colocar a sus títeres para que sigan viviendo del dinero del pueblo.
Al igual que la diputada federal Jazmín Villanueva que solo es buena para la selfie, aunque no salga bien la toma.
