
Doña Elvira y Don Gualberto tienen un plazo de 10 días para abandonar el hogar donde vivieron por más de 60 años.
Una ola de profunda indignación, tristeza y enojo social sacude al municipio de Ticul, Yucatán, tras revelarse el drama que enfrentan Doña Elvira Briceño y su esposo, Don Gualberto Xix Martín. Ambos adultos mayores están a un paso de quedar en la calle tras ser víctimas de un presunto despojo orquestado por su propia hija.
De acuerdo con las denuncias públicas de la familia, los ancianos firmaron documentos bajo engaños, confiando en que se trataba de un trámite para proteger su patrimonio y asegurar su derecho a vivir en el predio hasta el final de sus días. Sin embargo, la realidad actual es devastadora: enfrentan una orden judicial que les exige desalojar la vivienda en un plazo de apenas diez días hábiles, bajo la amenaza de usar la fuerza pública si se resisten.Don
Gualberto y Doña Elvira han habitado esta casa por más de seis décadas. Hoy, en una etapa de alta vulnerabilidad y con problemas de salud propios de la tercera edad, ven cómo su refugio les es arrebatado por quien ellos mismos criaron.
La reacción de la comunidad ticuleña no se ha hecho esperar. En redes sociales se ha desatado una campaña de rechazo hacia la señalada, quien es propietaria de una conocida productora de calzado en la ciudad, exigiendo un boicot comercial a sus productos como sanción social ante lo que consideran una traición imperdonable.
Mientras los días avanzan, familiares de los afectados y la ciudadanía en general hacen un llamado urgente a abogados, organismos de asistencia social y autoridades estatales para que intervengan, revisen el caso legal y eviten que esta pareja de ancianos termine desamparada.
